Producto · Julio 2026 · 3 min
El picón del candeal: esa esquina que todos quieren
El picón es el extremo del pan candeal, y en muchas mesas es la parte más disputada. Es la esquina donde se concentra la corteza: más tostada, más crujiente, con menos miga que el centro. Quien la reclama sabe lo que hace. En Tierra de Campos hay familias enteras que se pelean por ese trozo cada vez que sacamos un candeal a la mesa.
La razón está en el horno. Los extremos reciben el calor por más lados y se doran antes, así que la corteza queda más gruesa y sabrosa. En el candeal, con su miga prieta y su masa trabajada, ese contraste se nota todavía más: fuera cruje, dentro sigue tierno. Es el bocado que mejor resume lo que buscamos en cada hornada.
El picón da mucho juego. Va bien para el primer mojar en un guiso, porque aguanta la salsa sin deshacerse. Untado con aceite y un poco de sal, es un aperitivo de toda la vida. Y si sobra y se pone algo duro, es la parte ideal para rallar: el pan rallado del candeal sale fino y con cuerpo. En el obrador no tiramos nada, y el picón es buena prueba de ello.
Si tienes debilidad por las esquinas, dínoslo al pasar por Mayorga o por WhatsApp cuando hagas el encargo. Trabajamos por hornadas, así que cuando se acaba, se acaba, pero siempre intentamos guardar el picón a quien lo pide. Ven a por tu candeal recién hecho y quédate con la mejor esquina.