Producto · Junio 2026 · 3 min
Cómo guardar el candeal para que aguante toda la semana
El pan candeal es de los que mejor aguantan en casa, y eso no es casualidad. Su miga prieta y su corteza fina hacen que pierda agua despacio, así que un pan bien guardado puede acompañarte varios días sin perder su carácter. El truco está en saber dónde y cómo dejarlo reposar una vez que sale del obrador.
Lo primero: olvida la bolsa de plástico cerrada. El plástico atrapa la humedad y reblandece la corteza, que es justo lo que da gracia al candeal. Nosotros lo guardamos en una bolsa de tela o de papel, en un lugar fresco y seco, con el corte hacia abajo o apoyado en la tabla. Así la miga se mantiene tierna y la corteza sigue crujiendo al partirla. La nevera, mejor evitarla: enfría el pan pero también lo reseca antes de tiempo.
Si compras de más, el candeal se congela estupendamente. Lo cortamos en rebanadas, lo metemos en una bolsa y al congelador. Después basta sacar las rebanadas que necesites y pasarlas un momento por la tostadora. Quedan como recién hechas, ideales para el desayuno con aceite y café. Y cuando el pan ya lleva días, no lo tires: una buena torrija, unas migas o un pan rallado casero le dan una segunda vida.
En el obrador trabajamos por hornadas, así que el candeal que te llevas es del día. Si quieres asegurarte tu pan o encargar varios para la semana, puedes reservarnos por WhatsApp. Pásate por Mayorga, llévate tu hogaza y cuídala bien: te lo agradecerá hasta la última rebanada.